La CETM pide al Gobierno que mantenga las medidas de apoyo ante el riesgo de una nueva subida del gasóleo y reivindica la aplicación obligatoria de la revisión de precios vinculada al combustible.
El sector del transporte de mercancías por carretera reclama al Gobierno que adopte, antes del 1 de octubre, un nuevo paquete de medidas para contener el impacto del encarecimiento del combustible. La CETM advierte de que, si no se prorrogan las ayudas actualmente vigentes, el precio del gasóleo podría incrementarse hasta 24 céntimos por litro a partir de octubre.
El impacto sería especialmente relevante para las empresas de transporte, que soportan el combustible como uno de sus principales costes de explotación. Un incremento de este calibre supondría cientos de euros adicionales al mes por vehículo, sin que exista un aumento equivalente de la actividad o de los kilómetros recorridos.
La petición llega además en un contexto de creciente presión sobre los precios. El IPC de agosto se situó en el 4,3% interanual, siete décimas más que en julio, mientras que el grupo de transporte registró un incremento anual del 9,5%, impulsado principalmente por los carburantes.
Ante esta situación, la CETM considera necesario mantener medidas de apoyo suficientes y previsibles que permitan a las empresas afrontar una evolución de los costes energéticos que escapa a su capacidad de control y evitar que estas tensiones terminen trasladándose al conjunto de la cadena logística.
La revisión del precio del transporte, un mecanismo necesario
Junto a las ayudas, la organización defiende la aplicación efectiva de la cláusula de revisión del precio del transporte en función de la evolución del combustible.
La normativa establece un mecanismo de revisión que permite adaptar el precio del transporte a las variaciones del coste del carburante mediante las fórmulas oficiales. La CETM recuerda que, cuando se cumplen los supuestos previstos legalmente, su aplicación es obligatoria y no debería quedar condicionada a una nueva negociación entre transportista y cargador.
Para el sector, este mecanismo aporta seguridad y transparencia a las relaciones comerciales, al establecer una referencia objetiva para repercutir las variaciones de uno de los principales costes del transporte.
La CETM considera que cualquier mejora de la fórmula debe orientarse a hacerla más flexible y ajustada a la evolución real del mercado, pero defiende que debe mantenerse su carácter obligatorio y efectivo, evitando que el incremento de los costes del combustible vuelva a recaer exclusivamente sobre las empresas transportistas.
En este contexto, FROET considera necesario que las medidas de apoyo al sector vayan acompañadas de un marco de relaciones comerciales que permita a las empresas repercutir de forma objetiva los incrementos de costes y preservar su viabilidad económica.

