Una nueva señal de tráfico, la S-991c, ha comenzado a desplegarse en las ciudades españolas. Su objetivo es alertar a los conductores de la presencia de radares de semáforo, dispositivos que multan automáticamente a quienes se lo saltan en rojo.
Conocida como “Foto Rojo”, la señal muestra un semáforo en color rojo acompañado de ondas de radar. Entró en vigor el pasado 1 de julio de 2025, como parte de una importante actualización del Código de Circulación. Su instalación es ya obligatoria en nuevas infraestructuras, y las administraciones tienen un plazo de doce meses para generalizarla.
Estos radares se ubican estratégicamente en cruces con alta siniestralidad, avenidas concurridas o cerca de colegios. En grandes ciudades como Madrid o Barcelona operan entre 35 y 40 dispositivos, sumando más de 566 en toda España. Se sitúan unos 25 metros antes del semáforo para captar al vehículo infractor.
La sanción por saltarse un semáforo en rojo es contundente: 200 euros de multa y la pérdida de 4 puntos del permiso de conducir. El sistema se activa al tomar dos fotografías que evidencian la infracción: una antes de cruzar la línea de detención y otra después, ambas con la luz en rojo.
La medida busca disuadir a los conductores y mejorar la seguridad en los cruces.

