El Gobierno ha decidido aplazar un año la entrada en vigor del sistema de facturación electrónica Verifactu, una medida reclamada por las organizaciones de trabajadores autónomos ante la complejidad técnica y administrativa que implicaba su puesta en marcha inmediata. El retraso se incluye en el real decreto ley aprobado este martes por el Consejo de Ministros.
La nueva hoja de ruta fija dos fechas clave. A partir del 1 de enero de 2027, la obligación afectará a profesionales y empresas que tributan por el impuesto de sociedades. Para autónomos y el resto de compañías que utilicen programas informáticos de facturación, la exigencia comenzará el 1 de julio de 2027.
Verifactu obliga a que los sistemas de facturación generen un registro inalterable y accesible para la Agencia Tributaria, ya sea mediante envío directo de datos o mediante almacenamiento seguro. La normativa afecta a todos los usuarios de software de facturación, salvo quienes ya operan bajo el Suministro Inmediato de Información y los contribuyentes de País Vasco y Navarra.

