La puesta en funcionamiento completa del Arco Noroeste de Murcia, inaugurado por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, supone la entrada en servicio de una autovía de 22,1 kilómetros integrada en la A-30 que conecta la MU-32, en Archena, con la A-7 en Alcantarilla, tras una inversión total de 264 millones de euros. El último tramo abierto, de 8,3 kilómetros, completa esta nueva circunvalación por el noroeste del área metropolitana de Murcia.
La infraestructura permitirá canalizar el tráfico de largo recorrido y mejorar la conexión entre municipios con fuerte actividad logística e industrial, además de reducir la congestión en puntos críticos. Según las previsiones, el nudo de Espinardo registrará una disminución de unos 27.000 vehículos diarios, de los que alrededor de 5.000 serán pesados, lo que equivale a una reducción del 34% del tráfico de camiones.
Desde la FROET valoramos positivamente la entrada en servicio del Arco Noroeste, destacando que en sus primeros días de funcionamiento ya se aprecia una reducción del tráfico, especialmente antes de la “prueba de fuego” que supondrá la operación especial de Semana Santa. No obstante, lamentamos el retraso acumulado en la ejecución de esta infraestructura, largamente demandada por el sector.
Desde FROET reiteramos la necesidad de impulsar otras actuaciones prioritarias en la red viaria regional, entre ellas el tercer carril de la A-7 entre Santomera y Alhama de Murcia, el desarrollo del Arco Norte y la ampliación de la MU-30. Estas obras, pendientes desde hace años, son consideradas estratégicas para mejorar la fluidez del tráfico, reforzar la seguridad vial y garantizar la competitividad del transporte por carretera en un corredor clave de la red transeuropea.

