La Unión Europea ha publicado hoy el Reglamento (UE) 2026/1030, una nueva norma que establece un sistema armonizado para calcular y comunicar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) generadas por los servicios de transporte de mercancías y viajeros en toda la UE.
Aunque el Reglamento no obliga, de momento, a todas las empresas a calcular sus emisiones, sí impone reglas estrictas a aquellas compañías que decidan divulgar estos datos de forma voluntaria, por exigencia contractual o por obligación legal derivada de otras normas nacionales o europeas.
Metodología única y datos comparables
La nueva regulación obliga a utilizar la norma técnica EN ISO 14083:2023, basada en el enfoque “del pozo a la rueda”, que contabiliza tanto las emisiones derivadas del suministro energético como las generadas durante el uso del vehículo.
Las emisiones deberán expresarse en CO2 equivalente (CO2e), incluyendo indicadores como emisiones por tonelada-kilómetro o pasajero-kilómetro, lo que permitirá comparar de forma homogénea distintos operadores y modos de transporte.
Impacto para las empresas de transporte
El Reglamento prioriza el uso de datos reales de consumo y abre la puerta a que los Estados miembros obliguen a las grandes empresas a utilizar datos primarios en operaciones nacionales.
Además, las grandes compañías deberán someter sus cálculos a una verificación externa acreditada, mientras que las pymes quedarán exentas de esta obligación. La Comisión Europea prevé desarrollar antes de 2030 una herramienta gratuita y simplificada para microempresas y pequeñas empresas transportistas.
La norma entra en vigor este mes de mayo, aunque su aplicación general será exigible a partir del 2 de diciembre de 2030, dando así un amplio margen de adaptación al sector.

