Cada vez queda menos para que entre en vigor una normativa clave para el sector del transporte internacional: a partir del 31 de diciembre de 2024, todos los vehículos dedicados a esta actividad deberán reemplazar sus tacógrafos analógicos o digitales antiguos (no inteligentes) por tacógrafos inteligentes de segunda generación.
Una prórroga complicada
Ante las dificultades logísticas y técnicas que supone cumplir con esta normativa en el plazo establecido, la International Road Transport Union (IRU) ha solicitado a la Comisión Europea una prórroga de seis meses para la entrada en vigor de esta medida. Sin embargo, este aplazamienton será casi imposible de conseguir ya que la entrada en vigor es inminente.
Más requisitos para los conductores en 2025
A partir de 2025, además, los conductores estarán obligados a llevar un registro de su actividad del día en curso y de los 56 días anteriores. Para tacógrafos analógicos, esto implica conservar los 56 discos correspondientes y el disco del día en curso.
Los de primera generación válidos hasta agosto de 2025
Los tacógrafos inteligentes de primera generación seguirán siendo válidos únicamente hasta el 21 de agosto de 2025. A partir de esa fecha, todos los vehículos deberán contar con dispositivos de segunda generación para ajustarse a las normativas más estrictas.
Desde el 1 de julio de 2026, los vehículos ligeros de entre 2,5 y 3,5 toneladas que realicen transporte internacional estarán obligados a instalar un tacógrafo inteligente. Aunque aún no hay una normativa específica, se prevé que esta medida podría extenderse también al transporte nacional.

