Go to Top
  • No hay productos en el carrito.

“Adiós 2015”, por Manuel Pérezcarro

Estamos a punto de cerrar un año bastante interesante que concluirá con la celebración de Elecciones Generales en España y se dibujará un nuevo mapa político que incluirá a dos nuevos partidos emergentes en la política nacional, Ciudadanos y Podemos.

Por tanto, como en las mejores películas de intriga, vamos a estar en ascuas hasta el final, ya que no es probable que ninguno de los dos partidos tradicionales, PP y PSOE obtengan una mayoría que les permita gobernar en solitario.

A final de año sabremos quien ha ganado las elecciones, pero probablemente desconozcamos quien va a gobernar este país durante los próximos cuatro años; tendríamos así un final abierto a diferentes posibilidades en función de las alianzas que se produzcan entre distintos partidos.

Ya se han hecho, y se siguen haciendo, sesudos planteamientos sobre lo que acontecerá en función de la intención de voto recogida por múltiples encuestas, que no sirven absolutamente para nada; pajas mentales, vamos. Lo que sea, se verá y, como todos sabemos, en política todo es posible.

Pero esta incertidumbre está afectando al mundo empresarial, que necesita saber si, tras las elecciones, contaremos con un gobierno estable y con unas políticas que apuesten por el crecimiento económico y la generación de empleo, entendiendo que sin lo primero, no puede producirse lo segundo.

Por lo que al transporte por carretera se refiere, hemos detectado, revisando sus programas electorales, que todos los partidos del arco político ignoran un sector estratégico para el desarrollo económico o, en el peor de los casos, apoyan políticas que van en contra del normal desarrollo de este sector.

Este es un país de políticos melifluos que apuestan por lo que para ellos es lo políticamente correcto, que hablan de movilidad, en lugar de transporte, como si significasen lo mismo – lo que les añade cierta ignorancia – o defienden multimillonarias inversiones, que no se amortizarán jamás, en trazados ferroviarios para conseguir un insignificante trasvase de mercancías del camión al tren, porque éste es más ecológico, y se olvidan de hacer inversiones necesarias y realmente productivas en carreteras con corredores libres para camiones, ya que éstos seguirán transportando, compitiendo con el mejor ferrocarril, el 90 % de las mercancías.

Los políticos están para resolver los problemas de la comunidad, pero se empeñan más en que les saquen su perfil bueno, la foto con el niño, promocionar un “buenismo” absurdo manipulando el lenguaje –padres y madres, murcianos y murcianas- mientras los actos de violencia machista se repiten y se siguen asesinando mujeres; creando carriles bici en lugar de solucionar los problemas que tiene el ciudadano con el transporte público o anteponer en lugar de conciliar, el ecologismo con el desarrollo económico que es lo que proporciona el bienestar de las personas.

No nos sirven los políticos con complejos que no toman decisiones para mantenerse eternamente en los cargos. Para gobernar hay que mojarse; hay que tomar decisiones y, si estas son equivocadas o no serán las urnas las que las refrenden.

2015 ha sido para el transporte un año perdido en muchos aspectos, porque ha estado condicionado por la celebración de elecciones, demorando toma de decisiones necesarias para el desarrollo de nuestra actividad como la trasposición de la Directiva sobre desplazamiento de trabajadores, que dará la puntilla a las empresas “buzón”, o la publicación del Reglamento de Ordenación de los Transportes Terrestres y eso, no nos lo podemos permitir.

Manuel Pérecarro Martín
Secretario General FROET

, , , , ,