La Confederación Española de Organizaciones Empresariales de Transporte por Carretera CONETRANS ha reiterado su preocupación por la actividad de determinadas estructuras que operan bajo la forma de cooperativas de transporte, pero que actúan al margen de la normativa vigente, generando distorsiones relevantes en el mercado.
CONETRANS advierte de que las denominadas “falsas cooperativas” constituyen uno de los principales focos de fraude en el sector, al permitir a algunos operadores eludir obligaciones fiscales, laborales y sociales. Esta situación, señala la organización, provoca una competencia desleal frente a las empresas y autónomos que cumplen rigurosamente con la regulación, además de deteriorar la imagen del transporte y generar inseguridad jurídica.
La patronal reclama un refuerzo inmediato de la inspección y de la coordinación entre administraciones, así como la puesta en marcha de planes permanentes de control que permitan detectar, sancionar y, en su caso, cesar la actividad de estas estructuras cuando se acredite el incumplimiento.
FROET ha denunciado en repetidas ocasiones el fraude estructural persistente
En esta misma línea, desde FROET recordamos que este fenómeno no es nuevo, sino un problema estructural que el sector viene denunciando de forma reiterada desde hace años. Consideramos que las falsas cooperativas junto a las denominadas empresas buzón representan uno de los mayores focos de fraude y competencia desleal en el transporte por carretera.
Desde la federación subrayamos que estas prácticas simulan relaciones societarias o de “falso cooperativismo” para eludir cotizaciones sociales, obligaciones fiscales y normativa laboral básica, generando un impacto directo sobre la viabilidad de las empresas cumplidoras. Asimismo, respaldamos el refuerzo del Plan Estratégico de la Inspección de Trabajo, que sitúa al transporte entre los sectores prioritarios para la detección del fraude laboral.
FROET recuerda además las advertencias de la administración sobre la ilegalidad de determinados modelos de facturación en los que los conductores prestan servicios sin ser titulares de la correspondiente autorización de transporte.
Reclamamos “tolerancia cero” y una actuación inspectora contundente y sostenida, al considerar que la persistencia de estas prácticas amenaza la competencia leal y la estabilidad del tejido empresarial del sector.

