A partir de este 1 de septiembre, la presentación de la Declaración Sumaria de Entrada (ENS) es obligatoria para todos los operadores que introduzcan mercancías en la UE.
Este lunes 1 de septiembre se ha puesto en marcha de manera definitiva el control aduanero de la Unión Europea con la implantación total del Sistema de Control de Importaciones (ICS2) para todos los modos de transporte. La medida, que ya estaba en vigor para el aire y el mar, se extiende ahora de manera obligatoria al transporte por carretera y ferrocarril, lo que afecta a miles de operadores logísticos internacionales.
La principal novedad es la obligatoriedad de que estos operadores presenten una Declaración Sumaria de Entrada (ENS) con información detallada de la carga antes de su llegada a la frontera comunitaria. El objetivo de la Comisión Europea es reforzar la seguridad y permitir una evaluación de riesgos más eficaz de las mercancías que entran en el territorio.
La Organización Mundial del Transporte por Carretera (IRU) ha solicitado formalmente a la UE una moratoria de seis meses, argumentando que muchos países no están técnicamente preparados para implementar el sistema correctamente.
Raluca Marian, directora de la IRU para la UE, lanzó una severa advertencia: «A partir del lunes, presentar una ENS se convertirá en un auténtico lío burocrático para los operadores. Si los sistemas no están listos, ¿por qué esta maraña de trámites?».
Desde la IRU se apoya el ICS2, al que califican de «esencial» para la seguridad, pero se alerta del riesgo de «atascos en las fronteras y una saturación de las aduanas» si se fuerza su aplicación inmediata sin que todos los estados miembros estén al mismo nivel. «Un período de gracia de seis meses es la única manera de garantizar la seguridad jurídica y una transición fluida», explicó Marian.
Por su parte, la Comisión Europea insta a las empresas a cumplir con los requisitos sin demora: recopilar datos precisos de sus clientes, actualizar sus sistemas informáticos, formar a su personal y completar una prueba de autoconformidad para conectarse con éxito al ICS2.
Mientras la normativa echa a andar, el sector observa con atención si la aplicación del ICS2 se desarrollará sin contratiempos o si, por el contrario, las predicciones de la IRU sobre disrupciones en las fronteras se harán realidad.

