Hoy se han puesto en servicio los dos primeros tramos (A y B) de la futura autovía Arco Noroeste de Murcia, una infraestructura estratégica que conectará la A-30 (Archena) con la A-7 (Alcantarilla) y que, una vez finalizada, alcanzará los 21,7 km. Los 14,1 km inaugurados suponen una inversión de 169 millones de euros y mejorarán significativamente la circulación, especialmente para el transporte de mercancías.
La nueva vía descongestionará las rutas de circunvalación de Murcia, que actualmente soportan unos 123.000 vehículos diarios, y agilizará los trayectos de largo recorrido entre Andalucía, Cartagena, Valencia y Albacete. Además, reducirá los tiempos de viaje, el consumo de combustible y las emisiones de CO₂, beneficiando tanto a los conductores como a los municipios del área metropolitana.
Características de la obra
Los tramos inaugurados incluyen:
- 5 viaductos, entre ellos uno sobre el río Segura.
- 10 pasos superiores y 3 inferiores para mejorar la conectividad.
- Dos calzadas independientes con dos carriles por sentido (3,5 m de ancho), arcenes de 2,5 m (exterior) y 1,5 m (interior), y velocidad máxima de 120 km/h.
El Tramo A (4,35 km) conecta con la A-30 y ha requerido 77,28 millones de euros.
El Tramo B (9,4 km) enlaza con las carreteras RM-533 y RM-531, con una inversión de 91,68 millones.

Sostenibilidad ambiental
El proyecto ha incorporado medidas ecológicas, como la plantación de 184.000 especies autóctonas para absorber CO₂, la restauración de 284.602 m² de tierras vegetales y la instalación de 5.648 m² de pantallas acústicas. Además, se han reutilizado residuos de construcción para minimizar el impacto ambiental.
Esta autovía complementa otras infraestructuras recientes en la región, como la MU-30 y MU-31, reforzando la red viaria para el transporte de mercancías y contribuyendo al desarrollo económico local.

