Go to Top
  • No hay productos en el carrito.

«300» por Manuel Perezcarro Martín

Como el título de la película protagonizada por Gerard Butler, con este número de EN RUTA, son ya 300 los ejemplares publicados del órgano de difusión de FROET.

El primer número vio la luz en mayo de 1997, hace ya veintisiete años, pero el origen de nuestra revista está en el denominado Boletín Informativo FROET cuyo primer ejemplar se publicó en febrero de 1995.

Antes de estos medios, la manera de informar a nuestros asociados eran las circulares periódicas que seguimos enviando por correo electrónico.

Pero con la revolución de internet, las opciones de recibir información son enormes: nuestra web, las redes sociales o WhatsApp.

Al contrario de lo que se producía en los primeros años del asociacionismo en los que la información era escasa y los medios de difusión poco efectivos, ahora nos encontramos con todo lo contrario. Nuestros asociados reciben tanta información y a través de tantos medios que pueden no ser capaces de procesarla. Hay, por lo tanto, que mantener un equilibrio y seleccionar la información y el medio para remitirla.

Llegamos a pensar que nuestra revista acabaría por desaparecer como medio de información, pero las encuestas que remitimos periódicamente revelan lo contario. EN RUTA se sigue leyendo, tiene un contenido diferenciado de los restantes medios y aunque bastantes de nuestros asociados prefieren recibirla en formato digital, todavía hay muchos que quieren, además, tenerla físicamente.

Pretendemos, por tanto, seguir mejorando el contenido y que nuestra revista siga manteniendo el mismo carácter de utilidad.

Dicho esto, para significar nuestro número 300, hay cositas que deseo comentar.

Una de ellas es la matraca que vuelve a dar, en relación con el establecimiento de peajes, la Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de Infraestructuras, SEOPAN, cuyo presidente Julián Núñez para justificar sacarnos 2.100 millones de euros para el mantenimiento de las carreteras utiliza argumentos demagógicos al preguntarse si a los detractores del pago por uso- los transportistas- pretenden que el déficit de mantenimiento de carreteras salga de otras partidas de gasto como educación, sanidad, pensiones o defensa.

Este señor no debe estar informado de que un camión que consuma anualmente 50.000 litros de gasoil aporta a las arcas del Estado, al precio medio que en estos momentos está este combustible en España, 13.000 € en concepto de IVA y 18.950 € por el Impuesto Especial de Hidrocarburos. Nada más y nada menos que 31.950 euros de vellón. Yo le contestaría al señor Núñez ¿a qué destina el Estado esta recaudación obtenida exclusivamente de la utilización de las carreteras por el transportista que realiza una actividad esencial? Ahí lo dejo.

Otra cosita que me ha hecho sonrojarme: el Servicio catalán de Tráfico, emite sus correos informativos con enunciados como este: “correu a transportistes espanyols i catalans i avís a autoritats i organismes francesos: Restriccions a la circulació vehicles pesants 2024” Es decir, la Generalidad de Cataluña considera que los transportistas catalanes no son españoles. Yo me pregunto: ¿entonces, puede haber restricciones de tráfico u otras indicaciones de este organismo que afecten de manera distinta a los que considera transportistas catalanes – que tendrá que aclarar primero si por catalanes entiende que son las empresas de transporte con domicilio social en Cataluña o transportistas autónomos nacidos en Cataluña o con domicilio en Cataluña- del resto de los transportistas, españoles, francesas o polacos que transitan por Cataluña? ¡Manda huevos! que diría aquel.

Manuel Perezcarro Martín | Secretario General FROET
Artículo publicado en el número 300 de la Revista FROET En Ruta

, , , , , , , , , , , , ,