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Francia aprueba su “Ley de salario mínimo” para el cabotaje

La llamada “Ley Macron”, por el nombre del ministro de Economía e Industria, cuyo objetivo es, en parte, liberalizar servicios y normas laborales y, como contrapartida, establecer nuevas reglas de supuesta lucha contra la competencia desleal, estaba prevista ser votada ayer en el pleno de la Asamblea Nacional de Francia, pero no ha sido así por la aplicación del art. 49.3 de la Constitución que permite al Gobierno aprobar una Ley sin el voto de la Asamblea, según anuncio el primer ministro Manuel Valls, para evitar que fuese rechazada por los diputados ante la controversia de sus medidas.

Desde el sábado 14 de febrero, esta norma incorpora una enmienda introducida por el gobierno galo que pretende que todo conductor que efectúe operaciones de cabotaje con ocasión de una misión de transporte internacional, se beneficie de las normas sociales y del salario mínimo en vigor en Francia.

Los transportistas extranjeros que hagan trabajar en Francia a conductores sin suministrar prueba que atestigüe el respeto de estas normas, podrán ser llevados ante los tribunales franceses de lo social acusados de “trabajo ilegal”.

El Primer Ministro de Francia, Manual Valls, ha anunciado que establecerá un potente dispositivo de control operativo ya desde mediados de 2015, pero no ha desvelado en qué consiste aún dicho dispositivo.

El salario mínimo bruto aplicable al sector es de 9,61€ por hora trabajada.

La ley aumenta también de 150.000€ a 500.000€ la sanción máxima por fraude al salario mínimo.

Francia estima en 200.000 el número de trabajadores ilegalmente desplazados en su territorio desde el extranjero.

Esto significa que, a partir de la entrada en vigor de la “Loi Macron”, los conductores que efectúen actividades de cabotaje terrestre en Francia, estarán sometidos a la norma en vigor sobre desplazamiento de trabajadores.

Tal y como sucede en Alemania, las empresas extranjeras deberán designar en Francia a un representante encargado de garantizar el enlace con las autoridades de control. La tradicional “declaración previa de desplazamiento de un trabajador” se substituirá por una “prueba de desplazamiento del trabajador”, que no habrá de ser previa a la entrada del conductor en territorio francés, ya que el gobierno francés lo fía todo a su capacidad de control e inspección.

La enmienda estipula, por último, que a la hora de establecer responsabilidades, el receptor de la mercancía será asimilado al expedidor de la misma a la hora de asumir solidariamente la obligación de observar las leyes sociales francesas aplicadas a los conductores extranjeros, que realicen operaciones de cabotaje internacional en suelo francés.

Esta reforma, de facto, supone la desaparición del cabotaje terrestre en Francia. Los principales sindicatos de trabajadores en Francia –con la CGT a la cabeza- han calificado la medida como “revolucionaria”. La asociación francesa de transportistas por carretera FNTR, considera que la medida es acertada, salvo en la consideración del receptor de la mercancía como responsable solidario del respeto de la aplicación del salario mínimo francés al conductor extranjero en suelo galo.

Varios expertos consultados en Bruselas al respecto, consideran que cuando se pronuncie la Comisión Europea, ésta pondrá objeciones a su aplicación, pero sostienen que esta medida y la homóloga aprobada en Alemania suponen una gran presión para que actué a nivel europeo en pos de la lucha contra la competencia desleal y favoreciendo la más veloz armonización social y laboral. La FNTR, de hecho, considera la medida insuficiente si a nivel europeo no se adopta el mismo principio.

Informaremos sobre la puesta en marcha de estas medidas y el comienzo de su aplicación en el momento en que tengamos nuevas noticias. Aún tendrán que pasar algunos meses para su aplicación.

Fuente CETM

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