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Acuerdo del Parlamento Europeo para implantar electrolineras para camiones cada 120 km. en toda la Unión

La infraestructura de carga para vehículos eléctricos y de hidrógeno se ampliará en toda la Unión Europea después de que los legisladores llegaran a un acuerdo el pasado martes 28 de marzo, allanando el camino para un aumento de los vehículos de emisión cero.

El Parlamento Europeo y los ministros de la UE alcanzaron un acuerdo provisional sobre la Regulación de Combustibles Alternativos e Infraestructura, una parte clave del paquete de leyes climáticas de la UE denominado «Fit for 55».

Electrolineras para camiones cada 120 km, hidrogeneras cada 200 km.

Según el acuerdo, se instalarán estaciones de recarga para automóviles eléctricos cada 60 km a lo largo de las principales carreteras de la UE antes de 2026. Los cargadores de mayor potencia para camiones y autobuses deben implementarse en al menos la mitad de la red central de la UE cada 120 km antes de 2028, mientras que las estaciones de repostaje de hidrógeno se instalarán al menos cada 200 km antes de 2031.

Sin embargo, se harán excepciones para las carreteras que experimenten bajos volúmenes de tráfico, a solicitud de algunos estados miembros. El texto del acuerdo provisional incluye una cláusula de revisión, que evaluará la ley a la luz de los desarrollos tecnológicos y del mercado en el sector de vehículos pesados.

Según el acuerdo, cada estado miembro de la UE debe comprometerse a un objetivo mínimo obligatorio de infraestructura, presentando a la Comisión Europea una hoja de ruta para alcanzar su objetivo.

Además del transporte por carretera, la nueva ley también establecerá requisitos para el suministro de electricidad en tierra en el sector marítimo y establecerá normas para el suministro de electricidad a aeronaves estacionarias.

Una de las principales críticas entre los consumidores de la infraestructura de carga actual de Europa es que el pago es más complicado que el repostaje de un automóvil de gasolina o diésel.

Por ello, cada estación de carga deberá ofrecer a los consumidores la opción de pagar con tarjeta de débito o crédito o, en ciertos casos, utilizando un código QR, eliminando la necesidad de sacar una suscripción.

Las empresas también deben mostrar el costo de la recarga de una manera fácilmente comprensible y comparable, como por kWh o por minuto.